Baltimore, MD. Ene. 26, 2024.
El número de víctimas de la guerra en la Franja de Gaza ha aumentado a 26.083 muertos y 64.487 heridos desde que comenzó la escalada entre Israel y el grupo islamista Hamás el 7 de Octubre.
«En las últimas 24 horas, la ocupación israelí cometió 19 masacres contra familias en la Franja de Gaza, causando 183 muertos y 377 heridos», precisó el ministerio, controlado por Hamás.
A los muertos y heridos -la mayoría niños y mujeres- se suman unos 8.000 desaparecidos bajo los escombros u otros lugares, pero Israel «impide que las ambulancias y los equipos de protección civil puedan llegar hasta ellos», añadió.
La guerra, que estalló tras un ataque de Hamás contra Israel en el que fueron asesinadas 1.200 personas y 250 fueron tomadas como rehenes, entró este viernes en su jornada 112.
El Ejército de Israel focaliza su ofensiva por aire, tierra y mar sobre Jan Yunis, la región más importante del sur del enclave palestino y bastión miliciano. Ahí, las tropas israelíes se encuentran rodeando varios de los principales hospitales, que albergan miles de pacientes y desplazados, argumentando que dentro se hallan miembros de Hamás
El Ejército israelí dice que se trata de «operaciones precisas» que no afectan el funcionamiento de los centros médicos y no requieren su evacuación, pero el Ministerio de Sanidad gazatí asegura los hospitales Naser y Al Amal se encuentran totalmente asediados desde hace días, completamente paralizados, sin alimentos, sin anestésicos o analgésicos, ni espacios seguros.
El Ejército israelí ha estado emitiendo esta semana órdenes de evacuación a través de las redes sociales en ciertas áreas de la ciudad de Jan Yunis que suman unos 4 kilómetros cuadrados, en los que se encuentran alrededor de 88.000 residentes y cerca de 425.000 desplazados internos que se refugian en 24 escuelas y otras instituciones, informó OCHA, la agencia humanitaria de la ONU.
La Franja de Gaza enfrenta una crisis humanitaria sin precedentes, con cientos de miles de personas viviendo a la intemperie bajo las lluvias y heladas del invierno, en medio de epidemias y el colapso de los hospitales, además de la persistente escasez de agua potable, alimentos, medicinas, combustible y energía.
Fuente e imagen: EFE



