Más de 100 líderes evangélicos pentecostales latinos se reúnen en Washington en un histórico llamado a la acción sobre inmigración
Líderes de fe que representan a más de 21,000 congregaciones instan a la administración Trump a extender el TPS para los salvadoreños y proteger a las familias inmigrantes.
Washington, D.C. — Este martes 8 de septiembre, más de 100 obispos, superintendentes, pastores y líderes de fe evangélicos pentecostales latinos se congregaron en Washington, D.C. para un histórico llamado a la acción sobre inmigración, urgiendo a los líderes federales a proteger a las familias inmigrantes y promover un sistema migratorio fundamentado en la justicia, la compasión y la dignidad humana.
Convocados por la Confraternidad de Entidades Pentecostales de las Américas (CEPA), los líderes representan a más de 21,000 congregaciones evangélicas pentecostales latinas en Estados Unidos y las Américas, sumando más de 4 millones de miembros.
Durante el encuentro, la CEPA emitió una declaración unificada de principios que detalla los fundamentos bíblicos y pastorales de su postura sobre la inmigración, haciendo un llamado a implementar políticas que defiendan la dignidad humana, el debido proceso y la unidad familiar.
«Para nosotros, el inmigrante no es un tema abstracto; el inmigrante es una persona», declararon los líderes en la manifestación. «Más que eso, la inmigración es una realidad pastoral con la que nos encontramos cada semana en el ministerio que Dios nos ha confiado».
Durante la rueda de prensa, los líderes describieron el impacto que las políticas migratorias actuales tienen en sus congregaciones, incluyendo familias que viven con temor, padres e hijos expuestos a la separación, y comunidades de fe que luchan por brindar asistencia a personas que temen buscar ayuda o reunirse para el culto. Enfatizaron que los afectados son pastores, trabajadores, padres, vecinos y miembros amados de sus iglesias.
Asimismo, destacaron que muchos salvadoreños amparados por el TPS han vivido abiertamente en Estados Unidos durante décadas tras haberse registrado, superado verificaciones de antecedentes y recibido autorización legal de trabajo. Han criado hijos, comprado viviendas, fundado empresas y se han integrado plenamente en sus comunidades. Con el vencimiento de estas protecciones, las familias enfrentan la pérdida de sus permisos de trabajo y una renovada incertidumbre sobre su futuro.
Los líderes instaron al gobierno federal a:
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Poner fin a las deportaciones indiscriminadas y establecer una vía justa para los inmigrantes que han construido sus vidas y criado a sus familias en Estados Unidos.
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Proteger iglesias, escuelas u hospitales de operativos de control migratorio.
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Restaurar la justicia fundamental y el debido proceso, garantizando protecciones contra arrestos sin causa, discriminación por perfil racial y deportaciones sin la debida revisión judicial.
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Garantizar un trato humano y transparente en los centros de detención de inmigrantes —incluyendo acceso a atención médica y asistencia pastoral— y frenar la construcción de nuevas instalaciones de detención.
La reunión se lleva a cabo un día antes de que las protecciones para casi 170,000 salvadoreños beneficiarios del TPS expiren este 9 de septiembre. Los líderes de la CEPA enviaron además una carta al presidente Donald Trump, al secretario de Seguridad Nacional Markwayne Mullin y al secretario de Estado Marco Rubio, solicitando a la administración extender el TPS para El Salvador y preservar la autorización de trabajo para los salvadoreños que han residido y construido sus vidas en el país durante décadas.
«Como personas de fe, creemos que mantener a las familias unidas no es simplemente un asunto migratorio. Es nuestra responsabilidad moral», escribieron los líderes en la misiva.
Tras la rueda de prensa, los líderes religiosos caminaron juntos hacia el Capitolio de los Estados Unidos, donde se unieron en oración por las familias inmigrantes, sus comunidades y los líderes de la nación.
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