Tras ataque de Castor a una menor: Autoridades de Maryland cierran tramo del parque Seneca Creek
GAITHERSBURG, Maryland — Funcionarios del Departamento de Recursos Naturales de Maryland (DNR, por sus siglas en inglés) y personal del parque ordenaron la restricción temporal de un tramo de agua y senderos dentro del parque estatal Seneca Creek, ubicado en el condado de Montgomery. La medida cautelar se implementó luego de confirmarse que, durante la tarde del jueves 13 de agosto de 2026, una niña de 10 años resultó herida tras ser atacada por un castor en una zona recreativa del arroyo.
En un informe de actualización emitió por las autoridades estatales ayer martes 18 de agosto de 2026, el organismo precisó los detalles del suceso. De acuerdo con el reporte oficial, el incidente ocurrió aproximadamente a las 3:30 p.m. en un recodo de Seneca Creek cercano a Berryville Road y la confluencia con el río Potomac. La menor, quien asistía a un campamento de verano, se encontraba nadando y caminando por el agua junto con un grupo organizado y otros visitantes en un punto de baño de uso habitual.
Intervención de emergencia y atención médica
Durante la actividad recreativa, el ejemplar de castor arremetió contra la niña de forma imprevista. Ante la agresión, los consejeros del campamento intervinieron de inmediato en el agua para retirar al animal de la menor. Tras ser separado, el roedor logró escapar hacia las profundidades del río.
Como resultado del ataque, la víctima sufrió tres laceraciones en la parte superior de la pierna. Tras recibir los primeros auxilios en el lugar por parte del personal del campamento, fue trasladada por sus familiares al centro asistencial Suburban Hospital, ubicado en Bethesda, para ser atendida por el personal médico. Las autoridades indicaron que no se registraron otros heridos durante la emergencia.
Por otra parte, el DNR aclaró que en la misma zona se reportó un evento independiente, en el cual un grupo que realizaba canotaje fue embestido por un castor que intentó embestir una de sus embarcaciones, aunque sin causar personas lesionadas.
Protocolos de búsqueda y restricciones de acceso
A raíz de lo sucedido, la administración del Servicio de Parques de Maryland y agentes de la Policía de Recursos Naturales instalaron un perímetro de seguridad. Las restricciones abarcan aproximadamente una milla de senderos, puntos de acceso al río y estacionamientos adyacentes a Berryville Road y la Ruta 28, delimitados con conos reflectantes y avisos informativos para evitar el paso de transeúntes.
Las labores de búsqueda siguen activas con el objetivo de ubicar y retirar al ejemplar del ecosistema para prevenir nuevos incidentes con los visitantes. En la operación participan especialistas de la Servicio de Vida Silvestre y Patrimonio en coordinación con los Servicios de Animales del Condado de Montgomery. La administración del parque recalcó que otras áreas recreativas, como la zona del lago cercana a Clopper Road en Gaithersburg, permanecen abiertas al público con normalidad.
Antecedentes en el estado e investigación sanitaria
El evento registrado el 13 de agosto en Seneca Creek constituye el tercer ataque de castor reportado en instalaciones de parques estatales de Maryland en un periodo inferior a tres semanas. Previamente, el 26 de julio, un joven de 13 años fue atacado mientras nadaba en el parque estatal Cunningham Falls, en el condado de Frederick. Posteriormente, el 5 de agosto, un pescador de 19 años sufrió una mordedura en el tobillo en el mismo parque. En ambos casos ocurridos en Frederick, los animales fueron capturados, sacrificados y sometidos a análisis de laboratorio por el Departamento de Salud de Maryland, dando positivo a la enfermedad de la rabia.
Pese a la coincidencia temporal de los hechos, las autoridades del DNR explicaron que el ataque en Seneca Creek no se considera vinculado a los eventos de Cunningham Falls. La institución fundamentó esta postura en la separación geográfica de más de 36 millas entre ambos parques, así como en los patrones territoriales y de comportamiento social característicos de la especie.
Asimismo, las estadísticas oficiales de las autoridades de salud pública de los condados de Montgomery y Frederick confirman que no existen indicadores ni evidencias de un brote generalizado de rabia en la fauna silvestre local. No obstante, los especialistas recuerdan que las agresiones de castores a seres humanos son sumamente poco frecuentes y suelen asociarse a animales infectados o que se sienten acorralados.
Ante cualquier avistamiento de fauna con comportamientos inusuales dentro de las reservas, la recomendación oficial del Estado es mantener una distancia mínima de 25 yardas y notificar de inmediato al personal de los parques.
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