En el Día Mundial de los Bosques Tropicales, la Administración de Control de Drogas (DEA) expone cómo las operaciones clandestinas de los carteles están destruyendo reservas naturales protegidas y contaminando fuentes hídricas vitales a nivel global.
El cultivo ilícito de drogas y los laboratorios clandestinos de producción a menudo provocan una deforestación drástica y el vertido de sustancias químicas tóxicas en ecosistemas vulnerables. Ante esta crisis, el Museo de la DEA organizó un panel de discusión con expertos de primer nivel para destacar los esfuerzos de la agencia orientados a frenar el grave impacto ambiental de la producción ilegal de estupefacientes.
Durante casi 50 años, la Administración de Control de Drogas (DEA) ha llevado a cabo operaciones en bosques remotos, selvas y desiertos de todo el mundo para evitar que las drogas ilegales dañen la seguridad y la salud de los ciudadanos. Sin embargo, en cada uno de estos escenarios, las actividades clandestinas del narcotráfico dejan a su paso una devastación ambiental impactante.
Los agentes de la DEA y sus especialistas forenses se enfrentan continuamente a realidades alarmantes: selvas tropicales en América Central y del Sur arrasadas por completo para dar paso a campos de coca y amapola de opio, así como el uso de pesticidas tóxicos prohibidos en cultivos de marihuana dentro de los propios bosques nacionales de los Estados Unidos. A esto se suma una amenaza hídrica global, ya que cada año se vierten toneladas de desechos y sustancias químicas peligrosas —subproductos de la producción industrial de metanfetamina y cocaína— directamente en las vías fluviales de África, Asia, América Central y del Sur.
Para abordar a fondo esta problemática, el pasado 22 de junio, un panel de discusión organizado por el Museo de la DEA y moderado por el curador de educación Josh Edmundson, ofreció una experiencia reveladora enriquecida por las vivencias de primera mano, conocimientos y observaciones directas de expertos de la agencia. El encuentro contó con la participación de Patrick Kelly, agente especial asistente a cargo de la División de Operaciones Especiales, junto a Sini Panicker y Joe Bozenko, químicos de investigación senior del Laboratorio de Investigación y Pruebas Especiales. El programa concluyó con una dinámica sesión de preguntas y respuestas para la audiencia.
Datos referenciales tomados de: https://museum.dea.gov/
Traducción: Latin Opinion
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