GINEBRA, SUIZA – Este lunes 4 de mayo de 2026, ha arrancado oficialmente en el Palacio de las Naciones la 52ª sesión del Examen Periódico Universal (EPU) del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. En esta jornada inaugural, Bélgica se posiciona como uno de los países clave a ser evaluados, con su comparecencia programada para este miércoles 6 de mayo entre las 14:30 y las 18:00 (hora local).
El EPU es un mecanismo único donde los 193 Estados miembros de la ONU revisan mutuamente sus historiales de derechos humanos. Para Bélgica, esta cuarta revisión llega en un momento de fuerte presión por parte de organismos internacionales y organizaciones civiles.
Los ejes críticos: Prisiones y Migración:
A pesar de ser considerado un referente en libertades civiles, el informe nacional de Bélgica y las comunicaciones de las partes interesadas revelan desafíos estructurales significativos:
- Hacinamiento Penitenciario: Amnistía Internacional y el Instituto Federal de Derechos Humanos (FIRM) han denunciado niveles críticos de sobrepoblación en cárceles como las de Amberes y Lantin. Se espera que los Estados formulen recomendaciones sobre el uso de medidas alternativas a la detención y la mejora de las condiciones de vida de los reclusos, tras múltiples condenas del Tribunal Europeo de Derechos Humanos por esta causa.
- Crisis de Acogida a Solicitantes de Asilo: El país enfrenta críticas constantes por no garantizar condiciones de alojamiento adecuadas para los migrantes. Apenas el pasado 1 de mayo, el Tribunal Europeo volvió a condenar al Estado belga por la falta de plazas de acogida, una situación que las ONG califican como «incumplimiento sistemático».
- Marco Institucional: Un tema pendiente desde exámenes anteriores es la ratificación del Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura (OPCAT) y la plena consolidación de una institución nacional de derechos humanos que cumpla con los Principios de París.
El proceso de revisión:
Durante las tres horas y media de diálogo interactivo el miércoles, una «troika» de países facilitará el debate donde Bélgica deberá exponer los progresos realizados desde su último examen en 2021, año en el que aceptó 251 de las 308 recomendaciones recibidas. El informe final con las nuevas recomendaciones será adoptado el viernes 15 de mayo. Este ejercicio de transparencia internacional busca no solo señalar deficiencias, sino fomentar compromisos concretos para fortalecer el sistema de protección de derechos en el territorio belga.
Imagen tomada de https://media.un.org/



