El FBI confirmó que el grupo criminal conocido como DarkSide fue el responsable del ciberataque masivo ocurrido recientemente a Colonial, una de las mayores redes de oleoductos de Estados Unidos, y que ha afectado al abastecimiento de crudo. El ataque se produjo a escasos días de que la Casa Blanca presente lo que pretende que sea su hoja de ruta de la ciberseguridad, la cual puede quedarse corta ante casos como este.
Colonial abastece de crudo desde Houston (Texas) a los grandes núcleos de población del este y el sur de Estados Unidos, incluida la región metropolitana de Nueva York, de ahí la gravedad del ataque. Su suministro de energía es especialmente importante en la costa este del país, pues representa casi la mitad del transporte de combustible en esa área.
La Casa Blanca confía que la compañía retome sus operaciones hacia el final de esta semana. Pese a los temores iniciales, el presidente, Joe Biden, aseguró que no existe prueba alguna de que Rusia esté detrás del ataque y descartó cancelar su próximo encuentro con Vladímir Putin, previsto para el mes de junio.
“El FBI confirma que DarkSide es responsable del cibersecuestro de datos que comprometió a la red de oleoductos Colonial”, aseguró la agencia en un comunicado. “Continuamos trabajando en la investigación con la compañía y nuestros socios en el Gobierno”, concluyó el FBI. La Casa Blanca, Seguridad Nacional, el Departamento de Defensa, el de Transportes y el de Energía trabajan para que la interrupción del aprovisionamiento sea del menor tiempo posible.
La interrupción del suministro añade presión al alza al precio de los combustibles. Además, a finales de mes se celebra el día en recuerdo de los caídos —Memorial Day—, una festividad que suele provocar millones de desplazamientos y el consiguiente alza del precio de la gasolina.
Según fuentes de la investigación citadas por medios estadounidenses, DarkSide es una red criminal que se sitúa en Europa del Este y que se hizo con 100 gigabytes de información de Colonial en pocas horas. Tras el ataque, la compañía recibió una petición de rescate —de la que no se conoce la cifra— que, en caso de no ser pagado, tendría como consecuencia que la empresa no volvería a tener nunca más acceso a sus datos y haría público parte de ellos en internet. (Tomado de El País)


