La semana laboral de 40 horas en Estados Unidos está en el punto de mira. La pandemia demostró las posibilidades de flexibilizar horarios y un congresista demócrata ha utilizado ese impulso para reintroducir un proyecto de ley que resta ocho horas a ese baremo estándar de trabajo.
La propuesta de Mark Takano modificaría la Ley de Normas Justas de Trabajo (FLSA), que estableció en 1938 las reglas sobre el salario mínimo y el pago del tiempo extra, y haría que a partir de las 32 horas la remuneración recibida mejorara, instando así a los empresarios o a pagar más o a contratar a más gente.
Solo se aplicaría a los llamados “trabajadores no exentos”. Aquellos a los que normalmente se les paga por hora y que reciben un extra a partir de las 40 semanales.
Fue presentada en marzo y aunque no tiene visos de prosperar porque el comité que debe dar luz verde a su trámite parlamentario está presidido por los republicanos y tres meses después sigue sin haberse pronunciado, ha sido suficiente ya para abrir el debate.
“La pandemia hizo que muchos estadounidenses repensaran el equilibrio entre su vida personal y profesional. Estamos viendo cómo mucha más gente pide flexibilidad. Se dieron cuenta de que tener tiempo también era importante”, afirmó Takano.
Fuente: EFE
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