La grave sequía que golpeó la Amazonía brasileña entre 2023 y 2024 causó «impactos desproporcionados» sobre comunidades ya de por sí vulnerables, apuntaron investigadores este martes en São Paulo.
Un informe de la Fundação Getúlio Vargas (FGV), basado en entrevistas realizadas durante el pico de la sequía, encontró que los habitantes de la región enfrentaron pérdidas de renta y de trabajo e inseguridad alimentaria.
Debido a la reducción del caudal de los ríos y al aumento de los incendios, la población pescó y cosechó menos.
Al mismo tiempo, el episodio climático asociado al fenómeno de El Niño generó problemas de salud, como un agravamiento de las enfermedades estomacales, por la peor calidad del agua, y respiratorias, por la gran cantidad de humo.
En ese contexto, las mujeres tuvieron que lidiar con una «intensificación» del riesgo de violencia de género, debido a la ampliación de la convivencia con los agresores y al debilitamiento de las redes de apoyo.
La investigadora de la FGV Kena Chaves dijo durante la presentación del informe que estos impactos pueden tener un efecto a largo plazo en una región donde el poder público tiene una presencia escasa por el difícil acceso.
«Cualquier impacto en territorios ya vulnerables tiende a extenderse en el tiempo, especialmente por la dificultad de que las políticas públicas operen», afirmó.
En ese sentido, alertó sobre la posibilidad de que en los próximos meses se forme un El Niño aún más potente que el de hace dos años, lo que ahondaría la fragilidad de las comunidades amazónicas.
Por ello, Chaves apuntó a la necesidad de reforzar las capacidades de los municipios para responder a las crisis climáticas y que en la actualidad tachó de «insuficientes».
«Aunque hay estrategias gubernamentales, estas están poco aterrizadas en los territorios amazónicos», dijo la investigadora, quien llamó a adaptar los planes a las diferentes realidades de la región.
El Niño es un fenómeno meteorológico que se repite cada tantos años y que viene causado por el calentamiento de las aguas del Pacífico, lo que a su vez provoca un aumento de las temperaturas en la Amazonía. EFE
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