En el complejo panorama migratorio de Estados Unidos, es fundamental que todas las personas, independientemente de su estatus migratorio, conozcan sus derechos fundamentales. Enfrentar un proceso de detención por parte de las autoridades de inmigración (ICE) puede ser una experiencia intimidante, pero estar informado puede marcar una gran diferencia.
Derechos fundamentales que debes recordar:
Derecho a permanecer en silencio: No tienes la obligación de responder preguntas sobre tu estatus migratorio o país de origen. Puedes decir: «Deseo permanecer en silencio».
Derecho a un abogado: Tienes derecho a representación legal, aunque el gobierno no te asignará un abogado gratuito. Es vital tener a mano el contacto de un abogado de inmigración de confianza o de una organización de ayuda legal.
No firmar documentos sin entender: No firmes ningún documento, especialmente órdenes de «salida voluntaria» o deportación, sin la presencia y asesoría de tu abogado. Podrías estar renunciando a tus derechos.
Derecho a no permitir el ingreso sin orden judicial: Si agentes de inmigración llegan a tu hogar, no estás obligado a abrir la puerta a menos que presenten una orden judicial firmada por un juez (no una orden administrativa de ICE). Pídela por debajo de la puerta.
Plan de emergencia:
Es recomendable tener un plan en caso de detención, que incluya:
Un abogado de inmigración contactable.
Copias de documentos importantes (pasaporte, actas de nacimiento).
Un plan de cuidado para tus hijos o familiares dependientes.
Un plan de cuidado para tus hijos o familiares dependientes.
El conocimiento es poder. Compartir esta información con tu comunidad puede ayudar a proteger a muchas familias. Organizaciones como la ACLU y diversas clínicas legales ofrecen recursos y «tarjetas de derechos» que puedes llevar contigo.


