Caso del Dr. Kibret: entre la excelencia académica y el rigor migratorio en Estados Unidos
El ámbito universitario y científico de Estados Unidos se encuentra consternado tras la confirmación de que un juez federal de inmigración denegó la solicitud de libertad bajo fianza al Dr. Berhanu Kibret, destacado docente de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Maryland.
El investigador de origen etíope permanecerá privado de su libertad en el Centro Correccional Diamondback, una instalación ubicada en Oklahoma, mientras continúan las diligencias judiciales sobre su estatus en el país.
La detención de Kibret ocurrió el pasado 21 de julio en el Aeropuerto Internacional de Dallas-Fort Worth. El académico regresaba de participar en la convención anual de la Asociación Estadounidense de Facultades de Farmacia (AACP), evento en el cual había recibido la distinción de «Profesor del Año» por sus aportes docentes e investigativos sobre el sistema cannabinoide cerebral y su relación con la salud mental. Sin embargo, al desembarcar para su vuelo de conexión, fue abordado y aprehendido por agentes federales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Las posturas en conflicto: estatus legal versus autorización laboral
El centro del debate jurídico radica en la interpretación de los permisos de estancia del docente. De acuerdo con las declaraciones emitidas por voceros del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kibret ingresó legalmente a territorio estadounidense en junio de 2021 bajo una visa de intercambio J-1.
Según los registros de la agencia federal, dicho visado venció a finales de mayo de 2024, por lo que las autoridades consideran que el investigador incurrió en una permanencia no autorizada que invalida su presencia en el país.
Por su parte, la defensa legal del académico y las autoridades de la universidad sostienen una narrativa muy distinta. Su abogada representante señala que Kibret cuenta con un Documento de Autorización de Empleo (EAD) plenamente vigente, tramitado ante los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS). La defensa enfatiza que el docente realizó las solicitudes correspondientes de ajuste de estatus antes del vencimiento de su visado inicial, lo que, conforme a las normativas de extranjería, le situaba en un periodo de permanencia autorizada (authorized stay).
Tras la solicitud formal para que el académico pudiera continuar su proceso en libertad, la representación legal encabezada por la abogada Saron Berhe presentó durante la audiencia ante el tribunal de inmigración argumentos basados en su historial profesional e intachable conducta. Sin embargo, el juez federal del caso rechazó fijar una fianza de liberación, determinando que Kibret debe permanecer bajo custodia de ICE. Ante este fallo, la defensa expresó su disconformidad alegando que las pruebas presentadas y el arraigo del docente no fueron sopesados adecuadamente dentro del expediente.
Durante la audiencia de fianza —celebrada mediante videoconferencia desde el tribunal de inmigración—, la representación legal presentó 18 cartas de respaldo firmadas por miembros de la facultad y autoridades académicas. En estos documentos, la comunidad universitaria resaltó la conducta intachable del profesor, su arraigo profesional y la falta de antecedentes penales o de riesgo de fuga. Pese a estos argumentos, el tribunal resolvió mantener la medida cautelar de detención sin opción a fianza mientras el expediente avanza hacia la fase de deportación o regularización.
Impacto académico y preocupación comunitaria
El arresto de Kibret ha generado honda preocupación en el campus universitario de Baltimore. La decanatura de la Facultad de Farmacia y diversas organizaciones del sector educativo manifestaron su descontento por el desenlace del proceso de fianza, señalando la interrupción intempestiva de proyectos de investigación en curso y el impacto directo en la planificación docente para el ciclo académico actual.
Este suceso pone en evidencia la compleja intersección entre el cumplimiento estricto de los plazos migratorios y los procesos de atracción de talento internacional en las instituciones de educación superior. Mientras los canales oficiales del Gobierno de los Estados Unidos reiteran que los controles aeroportuarios e intrapersonales continuarán aplicándose de forma estricta a cualquier ciudadano extranjero con irregularidades en su visado, defensores de los derechos de los inmigrantes insisten en la necesidad de revisar los solapamientos burocráticos que ocurren entre las aprobaciones de permisos de trabajo por parte de USCIS y las ejecuciones de detención llevadas a cabo por ICE.
El caso del Dr. Kibret continuará su curso formal en los tribunales federales de inmigración. Si su equipo legal logra revertir la decisión mediante una apelación, el proceso podría ser trasladado a la jurisdicción de Maryland; de lo contrario, el galardonado educador seguirá bajo la tutela de las autoridades federales en el estado de Oklahoma a la espera de un dictamen definitivo.
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