
El pasado martes, el presidente Obama rindió tributo a los cinco policías que fueron asesinados la noche del 7 de julio por un francotirador, identificado como Michan X. Johnson, de 25 años, quien no tenía antecedentes policiales, mientras se desarrollaba una protesta antirracista pacífica por la muerte de dos ciudadanos afroamericanos a manos de policías en Luisiana y Minnesota. El presidente pronunció un discurso en homenaje a las víctimas en el Morton H. Meyerson Symphony Center, al que asistieron el expresidente George W. Bush, el vicepresidente Joseph Biden, el alcalde de Dallas Mike Rawlings, familiares de las víctimas y policías.

Obama dio su apoyo más fuerte hasta el momento a las fuerzas del orden, llamándolos héroes que murieron al mantener un derecho constitucional. “Al igual que los policías de todo el país, estos hombres y sus familias tenían un compromiso con algo más grande que ellos, señaló.El alcalde de Dallas Mike Rawlings expresó “El alma de nuestra ciudad ha sido taladrada”, desde un lugar donde se colocaron cinco sillas vacías y los retratos de los agentes asesinados. Las exequias funerarias de los oficiales Brent Thompson, Michael Smith, y Lorne Ahrens, se llevaron a cabo el pasado miércoles acompañados de sus familiares y miles de personas, mientras que las de los policías Michael Krol y Patrick Zamarripa están planeadas para el viernes 15 y sábado 16 respectivamente.



